lunes, 20 de junio de 2011

La Taranta e la sua storia


La historia de la danza más tradicional de la Italia del Sur, se remonta a la Edad Media y tiene su origen bajo el nombre de Pizzica


Ligada al mito del antiguo ritual que curaba de la mordida de la tarántula, la tradición consistía en que, para liberar a la víctima, se tocara con intensidad la pizzica, una música de ritmo desenfrenado, al ritmo de tamburello, violín, organetto, armónica y mandolino. En tanto la victima bailaba y cantaba por varias horas, e incluso durante varios días,  hasta caer al suelo. Se dice que solo podría quitar el veneno de su cuerpo por medio de la transpiración.  Las más afectadas con frecuencia eran las mujeres, quienes se ocupaban en el campo de la recolección del grano, encontrándose en el hábitat natural del insecto. 


El ritual se desarrollaba en la casa de la víctima o bien en la plaza del pueblo. Se colocaba en el perímetro cerrado varios pañuelos colorados y también otros objetos pedidos por la propia víctima, como podían ser tinajas colmadas de agua, jarrones con hierbas aromáticas, sillas o  espadas, entre otros.


La leyenda popular puede estar ligada a una explicación científica: el baile desenfrenado acelera el ritmo cardiaco, estimulando la producción de endorfinas lo cual favorece la eliminación del  veneno y contribuye a aliviar el dolor de la mordedura de la araña u otro insecto. 

Otra característica típica del ritual, era la misa de exorcismo que se lleva  a cabo en la iglesia de San Paolo di Galatina, la cual sobrevive aun hoy. Sin embargo esta celebración es objeto de curiosidad de los turistas y visitantes que llegan a la zona, ya no como sinónimo de reunión de los campesinos unidos por una creencia cultural en común. 


Un exponente del movimiento contemporáneo de la Taranta es Eugenio Bennato un artista y cantautor italiano, nacido en Nápoles, quien en 1998 funda un nuevo movimiento llamado Taranta Power con el objetivo de promover la Taranta a través de la música. 


Entre 2000 y 2001 edita su álbum Lezioni di Tarantella y funda en Bologna “Scuola di Tarantella e Danze popolari del Mediterraneo”, la primer escuela creada en Italia con la finalidad de recuperar, estudiar  y divulgar la música y las danzas populares del sur de la península: Pizzica salentina,  Tarantella del Gargano, Tarantella Calabrese, Tammurriate campana y Saltarello. La actividad principal de la  escuela se basa en la enseñanza de los pasos de danzas tradicionales italianas, como así también la introducción al lenguaje teatral, coral y coreográfico. Opera en Italia y exporta a otros países el movimiento de la Taranta, su danza y estilo musical.


 El festival de mayor importancia que tiene lugar cada año en honor a estas danzas es conocida como La Notte della Taranta y se lleva a cabo en la región Puglia, más específicamente en el municipio de Grecia Salentina, en la provincia de Lecce. Cada año, en el mes de agosto se desarrolla el festival dedicado a la recuperación de la pizzica salentina y la fusión con ritmos contemporáneos.  

jueves, 6 de enero de 2011

La tradición italiana de la Befana

La Befana Trullallà, di Gianni Morandi.

El 6 de enero, es el día de la Epifanía en el que la religión católica celebra la visita de los Reyes Magos al niño Jesús en Belén. En nuestro país, cuando somos niños (lamentablemente después se suelen olvidar de uno) recibimos a los Reyes Magos que traen regalos, para eso dejamos nuestros zapatos en el árbol de Navidad y un poco de pasto y agua para los camellos.


En cambio, en estos días festivos en Italia los chicos esperan la llegada de la Befana, una anciana que la noche anterior a la epifanía vuela con una escoba (por eso también se la considera una bruja, aunque se pasea sonriente) y desciende por las chimeneas de las casas para dejar regalos en una vieja media que los chicos cuelgan. Si se portaron bien reciben dulces y chocolates, sino les deja carbón (en realidad, les deja unos dulces que se asemejan al carbón).


Esta tradición se basa en un cuento popular según el cual los Reyes Magos le habrían pedido ayuda a una anciana para encontrar el camino a Belén, pero la señora no quiso acompañarlos. Luego se arrepintió y fue en su búsqueda con una canasta llena de dulces pero no los localizó, así que fue casa por casa entregando sus regalos a los chicos que encontró en el camino, ya que quizás uno de esos era el niño Jesús.


Y para ir un poquito más allá del relato tradicional, les dejamos la poesía "La Befana" que Giovanni Pascoli escribió en 1897.


Viene viene la Befana
vien dai monti a notte fonda.

Come è stanca! La circonda
neve, gelo e tramontana.

Viene viene la Befana.

Ha le mani al petto in croce,
e la neve è il suo mantello
ed il gelo il suo pannello
ed il vento la sua voce.

Ha le mani al petto in croce.

E s’accosta piano piano
alla villa, al casolare,
a guardare, ad ascoltare
or più presso or più lontano.
Piano piano, piano piano.

Che c’è dentro questa villa?
Uno stropiccìo leggero.
Tutto è cheto, tutto è nero.
Un lumino passa e brilla.

Che c’è dentro questa villa?
Guarda e guarda...tre lettini
con tre bimbi a nanna, buoni.
guarda e guarda...ai capitoni
c’è tre calze lunghe e fini.

Oh! tre calze e tre lettini.

Il lumino brilla e scende,
e ne scricchiolan le scale;
il lumino brilla e sale,
e ne palpitan le tende.

Chi mai sale? Chi mai scende?
Co’ suoi doni mamma è scesa,
sale con il suo sorriso.

Il lumino le arde in viso
come lampada di chiesa.

Co’ suoi doni mamma è scesa.
La Befana alla finestra
sente e vede, e s’allontana.

Passa con la tramontana,
passa per la via maestra,
trema ogni uscio, ogni finestra.

E che c’è nel casolare?
Un sospiro lungo e fioco.

Qualche lucciola di fuoco
brilla ancor nel focolare.
Ma che c’è nel casolare?
Guarda e guarda... tre strapunti
con tre bimbi a nanna, buoni.

Tra la cenere e i carboni
c’è tre zoccoli consunti.

Oh! tre scarpe e tre strapunti...
E la mamma veglia e fila
sospirando e singhiozzando,
e rimira a quando a quando
oh! quei tre zoccoli in fila...

Veglia e piange, piange e fila.

La Befana vede e sente;
fugge al monte, ch’è l’aurora.

Quella mamma piange ancora
su quei bimbi senza niente.

La Befana vede e sente.
La Befana sta sul monte.

Ciò che vede è ciò che vide:
c’è chi piange e c’è chi ride;
essa ha nuvoli alla fronte,
mentre sta sull’aspro monte.